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lunes, 16 de junio de 2008

Petróleo, poder adquisitivo, inflación

Des-aceleración, crisis, recesión
No me agrada resumir un problema a su sola dimensión semántica que tienen por consecuencia, a menudo, de no analizar los problemas en profundidad.
Más allá de la demagogia en su versión moderna que se llama Marketing Político, la naturaleza de la situación económica de España es bien mejor que en otros países europeos.
No somos en recesión, debido que esta palabra tiene su definición, entonces: ¿cual es la situación? ¿cuales son sus raíces y por que soluciones?
Las soluciones no pertenecen ya a la esfera de influencia directa de un Estado de la Unión Europea, sea cual sea, se puede esperar más imaginación y más voluntad en la protección del los más pobres, una mejor redistribución, un apoyo al sector de la educación, de la salud y de la atención social dado que son los primeros sectores que deben acoger las victimas de la crisis.
Cuáles son las causas, la duración para qué soluciones, es el análisis que comparto con este artículo.
De dónde viene la inflación (+4,7% anual, es la cifra parecida la semana pasada)
Lo que es extravagante, incomprensible, es que el puesto energía estalló, un más de 15% en un año. Es la causa principal, totalmente extraordinaria, a eso se añade la inflación sobre los productos alimentarios (6%), por parte puramente especulativa, lo que demuestra la ausencia de moral, control y reglamento de determinados mercados financieros.
Si al igual que analistas lo dicen, es la nueva demanda de la China, de la India y de los países emergente que requieren petróleo y hoy productos alimentarios, que es la causa principal de la tensión de la demanda, se puede constatar que estos países estaban allí hace un año o dos, por lo tanto esto no es una sorpresa, es una falta de anticipación.
Las crisis pasadas nos enseñan que siempre hay discontinuidades y si se sabe que vamos en la pared, es necesario esperar de golpearla para saberlo realmente.
Es necesario reconocer que la guerra de Irak acentuó esta tensión sobre la oferta energética; grande productor de petróleo, sólo es de 50% de su producción, eso hace que este mercado queda muy vulnerable, lo que implica por ejemplo que el menor acontecimiento en Nigeria hace saltar en la subida los precios del barril de Brent.
¿Va a durar?
Los detractores de la política monetaria del Banco Central Europeo se hacen discretos, los riesgos de arrebato de la inflación les incitan a moderar sus observaciones.
Todo depende de la dinámica que se comprometerá.
Es posible que como en los años 1970, después del primer choque petrolífero, el crecimiento continua hasta la llegada de un segundo choque que causó una crisis que rompió el crecimiento duraderamente y sobre todo se propago sobre todos los sectores.
O son, difícil decirlo cuando eres socialista, los asalariados que absorben el choque y habrá exactamente un pico y volveremos de nuevo a una situación estable a lo largo del año que viene.
El dilema está en el aumento de sueldos y en consecuencia una subida de la inflación a largo plazo. Lo que volverá de nuevo a una pérdida del poder adquisitivo de los asalariados así como un aumento importante del desempleo.
Hay también un efecto perverso de las empresas petrolíferas que se dieron cuenta de que nuestras economías eran mucho resistentes a las alzas de los precios de las materias primas que antes, este aumento no tenía efecto sobre el crecimiento.
Fue necesario esperar que el barril alcance 140 US$ para que esta subida afecte al crecimiento.
Los precios pueden seguir subiendo hasta causar una verdadera crisis el día o los asalariados no podran ya protegerse y absorber esta inflación.
Será en ese momento una verdadera crisis acompañada entonces de una explosión de la inflación para producir una recesión y a continuación una disminución forzada de la inflación.
Cambio de naturaleza de esta situación.
Todo es inédito, y por lo tanto las soluciones deberían ser también inéditas.
Hasta ahora las crisis financieras vinieron del sur: América Latina, Asia, Rusia, Brasil en los años 90, Argentina en los años 2000. Había una crisis financiera cuando los países del norte retiraban su confianza y su apoyo financiero a países del sur, lo que causaban el hundimiento de su economía.
Había inflación cuando el crecimiento de los países del norte era demasiado fuerte, como era el caso de los años 70.
Hoy todo se presenta a frente invertido: Hoy la crisis financiera viene de los países del norte que se tomaron los pies en su alfombra de la crisis de los subprimes y todos sus excesos asociados y la inflación vienen de un exceso de demanda de los países del sur.
Se puede observar probablemente los efectos precursores de la primera crisis de la mundialización, la demanda mundial es llevada por los países del sur y las crisis financieras y desajustes por los países del norte.
Sin que estos desajustes rompan el crecimiento mundial que podría disminuir la demanda mundial y en consecuencia reducir el coste de las materias primas y reducir así la inflación.
Y no se ven los países ricos pedir a los países pobres reducir su consumo de petróleo, trigo, maíz, soja y arroz.
¡Vuelve a morirte de hambre para que nuestros camioneros puedan mantener su poder adquisitivo!
Pues estamos ante una situación inédita sobre la cual no se tienen las soluciones, no se sabe cómo hacer, tanto las propuestas de las políticas de derechas como izquierdas son pobres y poco imaginativas.
El tiempo va a ser duro para el ciudadano europeo
Todo lo que la mundialización aportó de positivos, no se lo sabe demasiado porque se criticó la mundialización sobre los problemas de deslocalización (de la industria textil por ejemplo), pero es necesario constatar que el efecto global es positivo.
Hoy hay de montones productos que se pueden comprar muy barato (i-Phone, las pantallas planas, los portatiles (teléfonos y ordenadores)) ya que se producen al sur y que no se habría podido comprarse antes.
El aspecto negativo del mundialización para nosotros, hoy, es que este crecimiento de la demanda mundial enriquecida los países pobres que quieren sus lugares al sol pero serán también quizá los consumidores de nuestros productos y nuestros servicios de mañana.
Se está descubriendo un mundo de recursos raros, es necesario saber que en 2050 no habrá más una gota de petróleo sobre el planeta, es bastante extraordinario que se no tome conciencia, nos permanece 40 años para encontrar un diferente modelo de consumo.
¿Que nuevo modelo?
Hoy la única solución que se ve todavía es la inflación , la inflación que va a reducir la demanda siempre con el riesgo de frenar el crecimiento y causar una crisis social importante, espontánea y sin otra ideología que la defensa de las corporaciones y el refuerzo de los individualismos personales, regionales o nacionales .
¿Que pueden hacer los políticos?
Es mas fácil decir lo que no se debe hacer: No se debe responder en soluciones para favorecer tal o tal grupo de interés o lobby, tal y como lo piden los camineros, los pescadores o los agricultores, salvo tomar el riesgo de generalizar la crisis y otra vez hacer pagar a los mas pobre la defensa de intereses de grupos de presión. Entiendo el problema de los camioneros pero no estoy dispuesto añadir a la crisis que vivo en mi sector, las consecuencias económicas de lo que piden los camioneros u otros.
Ante esta mundialización, los poderes políticos nacionales sólo tienen pocas, por no decir en absoluto ningunas, márgenes de maniobra. Falta una Europa política y social que pueda contra equilibrar los modelos que nos imponen los imperios económicos:
  • De ayer: los Estados Unidos que hacen pagar a Europa la crisis de los subprimes y la guerra de Irak a través de una política monetaria y energética increíblemente egoísta por no decir inconsciente cuando a los efectos secundarios: Crisis financiera en Europa y crisis climática sobre todo el planeta.
  • Y de mañana: China y la India que reivindica el derecho, con mucha razón, a implicarse como el occidente.
El poder político puede reducir los efectos perversos sobre los más pobres y reflexionar sobre lo que está en juego de el siglo XXI: la investigación y desarrollo para acelerado el descubrimiento de soluciones a esta nueva escasez de las materias primas.
Y todos los días se espera no que protege a los ciudadanos de la inflación de las materias primas, así se prolongaría la duración de la crisis, él debe ocuparse los más debiles, estos cuyas normas de consumo son las más intensivas en materias primas, es decir, los más pobres.
Carece de mecanismo de redistribución para proteger los más desfavorecidos, no se tiene suficientemente mecanismos de redistribución.
Un poder político Europeo fuerte, capaz de pesar de forma coordinada sobre los organismos mundiales FMI y Banco Mundial, los imperios económicos de ayer o de mañana, poner un poco de orden y de moral sobre los fundos especulativos que tras las crisis de subprimes se encuentran especulando sobre las energías, las materias primarias y la alimentación.
Una ambición sobre el cambio de nuestro modelo de consumo energético, mas I+D+i, una política europea creativa para hacer de nuestro continente en nuevo modelo de consumo razonable y sostenible.
Una mejor política de redistribución para ayudar a los mas pobre a no ser los únicos a pagar las consecuencias mientras los fondos de inversiones se enriquecen, sin control, sin limites y sin moral, especulando sobre las energías y la alimentación.
Los neocons han ganado con el NO en Irlanda, ahora las izquierdas europeas deben hacer frente y proponer a los ciudadanos más: más Europa, más democracia, más política (al sentido noble de la palabra), más social (redistribución y ayuda a los mas pobres: Educación, Sanidad y Seguridad) y mas ecología para un modelo sostenible.
La Europa de la reacción del siglo XIX y XX ha demostrado ser preparada para conservar sus privilegios y dejar de lado a los más pobre:
¿Dónde es la Europa social y socialista? La Europa de la generosidad, de la solidaridad y de la redistribución: Es muy silenciosa, muy encerrada en sus lógicas nacionales respectivas, luchas de poder, demasiado lejos de los problemas diarios de la ciudadana europea.
¡A trabajar! Mas activismo, mas presencia en el terreno, mas proyecto para reconciliar los ciudadanos europeos con una visión hasta le futuro con más ambiciones, más iniciativas.
Necesitamos un nuevo proyecto presentado con entusiasmo lleno de ilusión capaz de levantar a las fuerzas vivas de europea.

jueves, 12 de junio de 2008

Los tres retos de las izquierdas europeas

Cuando hay demasiados candidatos a un puesto, es que nadie es sobresaliente para imponerse sobre los otros.
El problema de los candidatos a la dirección del partido socialista francés es que ningún ellos aún no se elevó sobre la batalla diciendo a la izquierda las razones de sus dificultades, en Francia como en toda Europa.


La primera dificultad es que estamos mas allá de tres décadas después de la guerra, a este corto paréntesis durante el cual el miedo de la URSS y el auge de la reconstrucción habían permitido en el Trabajo imponerse al Capital la extensión continua de los acuerdos sociales.
En la actualidad, el dinero no tiene ya miedo de nada, ni de los tanques soviéticos, ni de una Gran Noche. Puede deslocalizar el empleo e invirtió la relación de fuerzas entre el Trabajo y el Capital.
El desempleo como el final de las grandes concentraciones trabajadoras, el debilitamiento sindical que se siga como los verdaderos retos que lanzan a las empresas occidentales de nuevas tecnologías y nuevos competidores con costes de producción ridículos.

La segunda dificultad es que el Occidente, precisamente, no domina ya el mundo. Ante las potencias emergentes, estos países occidentales donde se habían afirmado, al mismo tiempo, las libertades y la industria no están ya sola de decidir.
Desarrollo económico y dictadura política: un nuevo modelo pesa así cada vez más pesado sobre la escena internacional.
Allí también, la relación de fuerzas cambió y no está, por lo tanto, solamente al desmantelamiento acelerado de las protecciones sociales a que asiste una izquierda impotente. Es también a un conflicto frontal de la democracia que el siglo de las Luces, luego las revoluciones americanas y francesas han sido los fermentos de la izquierda europea. Habían hecho un ideal universal, así a menudo ridiculizado pero incontestado.

La tercera dificultad de las izquierdas es que los Estados naciones no pueden ya ser el marco del compromiso social. En cuanto la economía no tiene más de fronteras, ninguna ley nacional no ofrece más protecciones inevitables. No es sino que el Estado “no puede todo”, como lo había dicho Lionel Jospin, pero que es de sobra inútil hostigarse a hacer evolucionar sus leyes ya que no puede tanto, en realidad, más mucho él pesa poco en un mercado mundializado.

Hay una conclusión que extraer de estas tres dificultades, un orden del día que debe proponerse.
Si las izquierdas europeas quieren aún poder defender sus ideales políticos y sociales, su tarea cardinal debe ser, hoy, trabajar en la unidad política de Europa. Debería ser su prioridad ya que solamente un poder público de tamaño continental podrá imponer al mercado mundial y solamente una Europa potencia podrá llevar la libertad en un siglo en que las dictaduras toman tanto músculo económico.
En fracaso en casi toda la Unión ya que no tienen nada de creíble a proponer dentro de sus fronteras nacionales, las izquierdas europeas deben unirse cuanto antes en un único partido paneuropeo, encontrarse aliados, conquistar la mayoría al Parlamento de Estrasburgo y tomar en manos la Comisión de Bruselas para hacer lo que Roosevelt había hecho la Casa Blanca: el instrumento de un “New Deal”.