Vinculos Google

Mostrando entradas con la etiqueta Catalán. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Catalán. Mostrar todas las entradas

miércoles, 1 de octubre de 2008

PP y Ciutadans en contra de la inmersión lingüística

Domingo pasado pasé por la plaza Jaime I y he visto una manifestación conjunta PP y Ciutadans (2000 personas según El Periodico, no mas de 500 según yo mismo). Hasta ahora tenía dificultades para situar políticamente a Ciutadans, como se dice en Francia “que se parece, se asamblea” eso me permitió ver la verdad color de Ciutadans, es un submarino del PP revestido de una ropa aceptable para los Catalanes.

Rápidamente, no tenía tiempo de escuchar los discursos, vi únicamente un cartel que reproducía un paquete de cigarrillos con la mención “el nacionalismo es nocivo para la salud” en lugar de la mención legal, lo que me dio materia para pensar.

Si el nacionalismo es malo, es válido para el nacionalismo catalán como para el nacionalismo español, entonces todas las banderas españolas presentes demostraban la incoherencía de esta manifestación.

Es verdad que algunas ideas nacionalistas fueron más que nocivas: Mortales; Pienso en el nacional-socialismo de Hitler o más cerca de nosotros al nacionalismo español de Franco.

Al contrario el nacionalismo del modernismo Catalán, por su capacidad de integración, respeto y síntesis proyecto en Europa y en el mundo, una imagen fuerte y constructiva de Cataluña, su cultura y su pueblo.

Nadie puede que dudar de su aportación a la cultura mundial al Siglo XIX y XX. Por el contrario, el nacionalismo excluyendo implica de riesgos importante de integración, de educación que puede llegar hasta la xenofobia.

Es cierto que los problemas de educación de los niños de emigrantes sudamericanos, la casi exclusión de ciudadanos europeos de las instituciones e administración públicas catalanas con relación al porcentaje de la población que representan son temas que debería preocupar a la clase política.

Pero cuando se ve cómo se trata el Presidente Montilla por ser charnego… me doy cuenta que queda un largo camino y me doy cuenta qué el nacionalismo que excluye está más presente hoy que el nacionalismo integrante bajo yacente al modernismo Catalán.

Al igual que ETA impide toda evolución del régimen de autonomía en País Vasco, el anticatalanismo primario desarrollado por algunos sectores del PP impide todo debate sobre lo que debería ser el nacionalismo catalán al XXI siglo y por que no, al lado de un nacionalismo español progresista y que no huele a Franvo.

Las heridas al amor propio de los catalanes están demasiadas vivas para poder abordar este debate sin ser catalogado de reaccionario pro PP.

Es una lastima que la educación sea el objeto de todas estas polémicas, todos los científicos concernidos reconocen que el aprendizaje de varias lenguas, muy joven, constituye una oportunidad para desarrollar las capacidades multilingüísticas tantas necesarias a la hora de la mundialización.

Lastima que estos mismos niños estén utilizados con fines políticos. El sistema de educación en España como en Cataluña requiere mejoras importantes, en vez de concentrarse sobre el catalán se debería ocuparse de su mejora global.

Querría decir al unos: “Menos demagogia electoralista y concentraos sobre los verdaderos problemas” y a los otros “que sean más abiertos y más integrantes”.

En esta materia como en otras, por ejemplo pienso a la justicia, veo que de un lado hay discursos bonitos y de otro lado practicas contrarias a estos discursos, se quiere una justicia independiente pero se mantiene el vinculo político a la nominación de los jueces de CGPJ et TC, se quiere una mejor educación y se habla únicamente de la tercera hora de catalán.

No entiendo por que no se puede conseguir pacto de estado sobre los problemas importantes de la sociedad española y / o catalana. ¿Faltan hombre de estado en los partidos politicos? no lo creo pero que nos o demuestran.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Ramon Chao: Porque me gustan los Catalanes

He encontrado este texto muy bonito que corresponde a lo que me ha hecho querer y disfrutar vivir en Catalunya.


Me gustan los catalanes porque a lo largo de su historia acogieron e integraron a íberos, fenicios, cartagineses, griegos, romanos, judíos, árabes y toda clase de charnegos y sudacas, sin conocer los problemas que afectan ahora a Francia; es un ejemplo.
Me gustan los catalanes porque ya el 7 de abril de 1249 (uno va hacia Matusalén) el rey Jaime I nombró a cuatro prohombres de Barcelona (los paers) para dirimir los conflictos de la ciudad sin violencias ni reyertas. Esos hombres sabios, que pasaron a cien en 1265, (el Consell de Cent), iniciaron el sistema del gobierno municipal de Barcelona Gracias a ellos reinó allí la concordia, y antes de empuñar las armas prefirieron siempre emplear la razón.



Me gustan los catalanes porque en toda su historia no han ganado ni una sola guerra, y encima les da por conmemorar como fiesta nacional una de las batallas que perdieron en 1714 a manos de las tropas de Felipe V de Borbón. Cataluña había dejado de ser una Nación soberana. Desde entonces, cada 11 de septiembre muchos catalanes y catalanas, como hay que decir ahora, se manifiestan para reclamar sus libertades.


Me gustan las catalanas porque una de ellas, joven y bien plantada por cierto, no vaciló en pegarse a mi espalda durante cuatro días en el asiento trasero de una vespa cuando recorrí la península en pos de Prisciliano.
Me gustan los catalanes porque tienen de emblema un burro tenaz, trabajador y reflexivo, muy alejado del toro ibérico cuyas bravas y ciegas embestidas lo abocan a la muerte. Estos animales son de una raza registrada, protegida, y prolíferos sementales. Al igual que el cava, se exportan a numerosos países para mejorar la especie autóctona, como a Estados Unidos, donde crearon el Kentucky-catalan donkey. Y allí no piensan, ni mucho menos, en boicotearlos.
Cierto es que en el carácter catalán confluyen las virtudes del asno. Pero los rasgos diferenciales no se limitan a los de este cuadrúpedo. La población catalana se define por una doble característica: el seny y la rauxa . El seny implica sabiduría, juicio mesurado y sentido común.
Tenía seny aquel catalán que iba en un compartimiento de un tren al lado de la ventanilla. Tiritaban de frío y los otros pasajeros le pidieron que la subiera: “Es igual”, contestó a varias solicitudes, hasta que un mesetero se levantó furioso y alzó la ventanilla… ¡cuyo cristal estaba roto! “Es igual”, volvió a repetir el buen hombre con toda su santa cachaza.
Al seny le responde la rauxa , asimilable a la ocurrencia caprichosa, la boutade (frase ingeniosa y absurda). Cuando de joven y surrealista Dalí iba en el metro y veía a un cura con sotana, le decía: “Siéntese, señora”.
La alianza de estas dos facetas en un solo individuo forma el carácter catalán, que se comunica, se comparte y se aprecia. El otro día al regresar a París en avión desde Barcelona quise ayudarle a un pasajero, dada la exigüidad del espacio, a ponerse el abrigo: “No, por favor, no se moleste, que bastante trabajo me cuesta a mí sólo”. Pero lo más refinado lo percibí en el taller del ceramista Artigas. Él y Joan Miró estaban trabajando en el mural del aeropuerto de Barcelona. Le pedí a Miró que le dedicara una lito a mis hijos. Puso: “Para Manu y Antoine, afectuosament”. Cuando la vio Artigas hizo este parco comentario: “Te lo escribió en catalán para ahorrarse una letra”.
Me gusta Cataluña porque allí, según Arcadi Espada, don Quijote recobró la razón, sin duda contagiado por el seny. Me hubiera dado mucha pena que el Ingenioso caballero muriera loco.
Me gusta Cataluña en fin y sobre todo porque uno de mis hijos eligió su capital para vivir en ella por ser una ciudad abierta, tolerante y discreta.
Ramón ChaoMúsico, escritor y periodista, Padre del cantante Manu Chao y Caballero de las Artes y las letras por el gobierno francés.

sábado, 5 de abril de 2008

¿Qué modelo lingüístico para Catalunya?


“No se puede estudiar en Castellano dentro de Catalunya, no existe un país en el mundo donde se pasa esto” Esta palabra, entendido en el programa 59”, de la boca de un periodista de periódico “El mundo” me hierve la sangre.
Existe un país en la europea geográfica que se llama Suiza y que dispone de un modelo lingüístico que funciona bien sin romper la unidad nacional y sin disolver una democracia con mas de 500 años de existencia.
En Ginebra los cursos se imponen en francés, en Zurich en alemán y en Lugano en Italiano.


¿Periodista o propagandista?
Un periodista, al contrario de un agente de marketing político, se debe investigar y comprobar las informaciones que el difunde, como ciudadano y cliente de la prensa escrita, me gustaría poder contar sobre la profesionalidad de los periodistas, sin negar sus derechos legítimos a adoptar una orientación política en sus análisis.
Entonces no entiendo que se puede pretender de una cierta universalidad “No existe ningún país en el mundo” cuando visiblemente la visión ofrecida no va más allá de los pirineos o por lo menos no puede cruzar los Alpes.
A la hora de ser informado, existe una real dificultad en España para diferenciar el deber de informar de la prensa y la tentación de servir la sopa a los políticos “amigos”, para mi existe una gran diferencia entre una línea política editorial y actuación de propaganda. Todos los eventos creados y propagados al margen del juicio del 11M han demostrado una prensa de investigación al servicio de la propaganda de un partido político.
No creo que esto sirva a la grandeza de la democracia y me pregunto si los que actúan de esta forma son realmente demócratas.

El modelo Suizo
El modelo Suizo me parece el que mas enseñanza nos puede dar. En Ginebra, en las escuelas publicas todos los cursos se dan en Francés (Suizo) y en Zurich todos los cursos se dan en Alemán (Suizo), y en el Ticino (cantón Suizo de idioma Italiana) los cursos se dan en Italiano, nadie se muere y la confederación no exploto en sus mas de 500 años de democracia directa (1499).
En un país grande y poblado como Catalunya existe 4 idiomas oficiales (Alemán, Francés, Italiano y el Romanche) que coexistan sin problemas mayores, siempre existe la posibilidad para los padres que lo quieren encontrar escuelas privadas que enseñan en otras idiomas, generalmente escuelas que enseñan en Ingles, que las definidas en las políticas lingüísticas de cada Cantón, estado de pleno derecho dentro del marco de la confederación helvética.
La regla es simple: “Cada uno debe respectar la política lingüística de su región.”

El modelo Belga
Al contrario, el modelo Belga que me parece mas cerca de lo que quiere el sector de la derecha que utiliza la política lingüística de Catalunya como argumento para ganar votos, es una vergüenza económica y cultural.
Ver un anfiteatro casi vació para un curso dado por un premio Nóbel, mientras un asistente universitario mediocre hace el mismo curso, en el otro idioma, en un anfiteatro casi lleno, vecino al primero; me parece un aburrida tremenda sin hablar del coste que consiste a doblar todos las aulas y todos los puestos de profesores, sin hablar de la motivación de dicho profesores para dar cursos en clases casi vacías por culpa de hablar el malo idioma en el bueno sitio o el bueno idioma en el malo sitio.
He tenido que hacer una ponencia en Ingles, delante de un público con un mejor nivel de entendimiento del francés que del Ingles, por voluntad de una mayoría de auditores de las zonas lingüísticas del flamenco, tras lo a ponencia he podido hablar un francés muy correcto con estos flamencos que me habían rechazado hacer mi ponencia en francés.
Creo que el modelo Belga se camina en un modelo que pone en la unidad del pequeño reino Belga. Existen 6 gobiernos y el país se ha quedado varios meses sin gobierno central mientras el país ha seguido funcionando… lo que ha demostrado públicamente la utilidad del gobierno central.

Integración
Quien vive en Catalunya sabe que el catalán no es negociable, es un hecho que entiende perfectamente como se entiende una política para conservar y defender un idioma que corre un riesgo de desaparición.
Al contrario de lo que he entendido muchas veces en Madrid, el que no habla catalán no es agredido en catalunya, los catalanes en su inmensa mayoría son respetuosos y tolerantes. Los catalanes no tienen dificultades o impedimento dogmático a responder en el idioma de su interlocutor.
Al contrario el nivel de práctica de otros idiomas (Ingles, Francés, Alemán) me parece superior a lo que he encontrado en el resto de España.
En mi bario de Barcelona el idioma que se utiliza mayoritariamente es … el Chino… para mi esto es un problema que debería preocupar mas a los políticos de todas colores que las discusiones estériles sobre el catalán versus el castellano que me parece de otro siglo con fuerte olor de franquismo.
Entonces mientras se crean peleas estériles sobre las políticas lingüísticas se crean ghettos lingüísticos y cultural.
Pero se debe reconocer que el aprendizaje del Catalán a los niños de estos inmigrantes en las escuelas facilita la integración de la segunda generación de inmigrante, espero que esto evitara los conflictos de tipo de los motines de los barrios periféricos que se han generado en Francia por parte de esta segunda generación de inmigrante.

¿Modelo lingüístico excluyente o integrante?
Para ser sincero y crítico, el modelo lingüístico catalán es, de mi punto de vista, demasiado excluyente, la sub-representación de los inmigrantes a nivel de la administración pública como la representación casi nula de cuidadanos comunitarios en los plenos municipales llega a un nivel vergonzoso.
En las ultimas elecciones municipales de Barcelona, cuidad con un porcentaje de los mas elevado de Europa de cuidadanos comunitario, he encontrado ninguno ciudadano comunitario en la totalidad de las listas, todos partidos confundidos.
Salvo necesidad absoluta, la falta de médicos de urgencia en Catalunya hace que no hay requerimiento de un nivel de catalán mínimo para estos médicos de urgencias inmigrantes.
Prefiero un modelo lingüístico integrante como en el cantón de Berna en Suiza:
El cantón de Berna es bilingüista: 80% de Suizo Alemanes y 20% de Suizo Franceses.
Se considera únicamente como un asunto organizativo que la administración debe atender a los cuidadanos en los dos idiomas.
En los concursos públicos de empleo se requiere al mínimo una de las dos idiomas oficiales para evitar que la competencia de una persona se valora detrás de sus capacidades lingüística.
Pero en su contrato laboral, cada trabajador tiene una cláusula que requiere que en un plazo de 3 a 5 años el se debe adquirir un cierto nivel en el idioma que no conoce, los cursos son dado por parte de la administración publica durante el horario laboral.

Modernismo Catalán versus segregación
Mi primera sorpresa al llegar en catalunya ha sido ver una cierta segregación, cuando estuve invitado a participar a eventos, cuales sean, o bien hay una aplastante representación de inmigrantes sin catalanes de raíces o bien hay una aplastante representación de Catalanes con casi ninguna representación de comunitarios o inmigrantes.
Tras vivir varios años aquí, me consta que hay dos catalanismos, el modernismo catalán, integrador capaces de sintetizar esta aportaciones culturales extranjeras para enriquecer la cultura catalana y un cierto modelo de segregación que me parece dominar la política catalana estos últimos 10 años.
La tarjeta de residente a punto del Señor Mas de CIU que huele como el contrato de inmigrante del Señor Rajoy del PP, así como un cierto trato contra el Señor Montilla por ser charnego puede ser resentido por el inmigrante que soy como una cierta orientación xenófoba.
La sociedad catalana, en su inmensa mayoría no es xenófoba, al contrario es un de los pueblos de los mas abierto que conozco, pero el nacionalismo (que sea catalán o español), al momento de ganar votos, puede derivar fácilmente en connotaciones excluyentes.
Antes de todo un inmigrante que llega en cualquier parte de catalunya necesita un trabajo digno y una vivienda digna (derecho constitucional), si el idioma es un freno para conseguir ambos creo que hay una equivocación que puede llegar a un cierto rechazo del catalanismo.
En Francia el nacionalismo es un lema de la extrema derecha de Le Pen, sin olvidar el nacional-socialismo de Hitler, creo en la necesidad de reesforzar la identidad nacional y cultural de Catalunya para no perder esta riqueza cultural, pero estoy a favor de un nacionalismo integrador y no excluyente.


Para mi el nacionalismo integrador es la esencia del modernismo catalán que hace la grandeza de la historia cultural de esta nación.