Vinculos Google

viernes, 29 de agosto de 2008

¿Por qué Barack Obama no visitó España?

El líder de la oposición planteó públicamente la cuestión: ¿Por qué Barack Obama no visitó España? Es una buena cuestión y como siempre si se puede reconocer que Rajoy sabe plantear las buenas cuestiones, se puede dudar del carácter simplista de las respuestas que el mismo establece a estas cuestiones.

Para una vez que estoy de acuerdo con Mariano Rajoy, pienso interesante de analizar la visita del candidato demócrata a Europa con el fin de saber los motivos de su visita a Europa, sus elecciones y sus orientaciones. Y en particular en la plaza de España en una campaña electoral americana.

España y los EEUU

Históricamente, en el pasado hubo poca visita de candidatos a la elección presidencial americana en España, cualquiera que sea el color político del Gobierno español y la del candidato.

Los americanos no soportan que un candidato vaya a buscar voces fuera del territorio americano, eso fue un error de Kerry, candidato demócrata a la última elección presidencial americana.

El único objetivo de Barack Obama consistió en imponerse como líder en política exterior, ámbito que desde el 11-s toma una parte cada vez más importante en los criterios de voto de los americanos, es necesario reconocer pues que Barack Obama, al igual que McCain, no vio España como un país líder en la construcción europea como en la construcción de la relación transatlántica entre Europa y los Estados Unidos.

Como es de tradición, para los candidatos en visita en el extranjero encontrar el Jefe de Estado y/o el Presidente del Gobierno y el líder de la oposición, se puede pues considerar que si España no se eligió es que los dos discursos sobre la relación entre Europa, España y los Estados Unidos, el del Gobierno y el de la oposición no se dieron por capaz de aportar ventajas de los objetivos buscado: “Ganar en credibilidad sobre la escena internacional”.

Si no se puede negar la importancia, como potencia, de España en el mundo, se debe reconocer que la historia entre España y el continente americano, tanto América Latina como Norteamérica (sin olvidar los Caribes y Cuba) siempre ha sido tensas por no decir conflictual, y es necesario constatar que hubo pocos consensos o pacto de estado sobre este tema entre la mayoría y la oposición.

Barack Obama en visita a París da una clave importante, respondiendo a una pregunta de un periodista sobre su opinión sobre la guerra de Irak el candidato responde: “No es de hábito que un candidato, o cualquier senador representante habla de este tipo de tema fuera del territorio americanos para “no revolver… el mensaje sobre la política exterior y el discurso del pueblo americanos a través de la voz de su Presidente”, en particular cuando los “Boys” (soldados americanos) están sobre un frente externo.

Para mí, se trata de un elemento fundamental de un gran país, el consenso y la ausencia de interferencias negativas en el discurso político sobre la política exterior. Puede ser que existen discursos y proyectos políticos diferentes pero más allá de sus diferencias, cada nación deberían ser capaces de encontrar un consenso sobre los temas fundamentales.

Zapatero ya no es más enfeudado a Chávez o Fidel Castro que la derecha española se enfeudó a las dictaduras sur americanas… aunque…

Pero es necesario reconocer que el papel de España en Sudamérica o la relación con los Estados Unidos, desde la adhesión de la OTAN hasta la guerra de Irak nunca ha sido objeto de un discurso y de un actuación continua y coherente, mientras son elementos fundamentales cuando a la política exterior de España.
José Maria Aznar, cuando habla de España en el extranjero perjudica seriamente a la imagen del país en el extranjero; prefirió es hacedor de influencia de una derecha agriada y revanchista más bien que de tener una proyección de hombre estado internacional como lo son alguno Jefes de Estados retirado de la vida política. Es su elección, es necesario respetarlo, dentro del límite del respeto debido al puesto que el ocupó anteriormente y del interés superior del estado por delante de los intereses partidarios. Se puede contrastar eso con la defensa de José Maria Aznar asumida por Zapatero ante los ataques de Chávez durante la cumbre de Santiago de Chile.

Al contrario, la proyección internacional de Felipe González demuestra que existe hombres de estado españoles reconocidos y que presentan una proyección internacional. Sin olvidar el papel del rey sobre la continuidad de la imagen internacional de España, sin querer derivar sobre el debate de mantiene o no de una monarquía constitucional, es necesario reconocer que el sistema actual dispone de esta ventaja: Tener una imagen única y constante para representar a lo mas alto nivel el Estado español, que eso agrade o no, es lo que hay, actualmente.

Visitar España habría producido una imagen borrosa, en particular sobre un tema muy importante: La guerra de Irak, por lo tanto Barack Obama no tenía nada que ganar sobre este tema allí inscribiendo España sobre su orden del día de visitas internacionales.

La relación transatlántica siempre ha pasado por Londres y el eje franco alemán todavía ha sido el motor de la construcción europea, la elección de Berlín, París y Londres se ajusta a la lógica y es conforme al orden de las cosas.

Ser reconocido como país líder del mundo

5ª potencia europea, 8ª potencia mundial, 14ª potencia olímpica, sin embarco España es un gran país, rico de una historia y de una cultura reconocida a nivel internacional. Sobre el continente sur americano, la presencia española ha marcado toda su historia de las horas más gloriosas a las horas más oscuras, pienso en la aparición de todas estas dictaduras durante el franquismo.

Pero sobre este aspecto como sobre el de la construcción europea, nunca he percibido un proyecto, una ideas, o bien una fuerza de propuesta, es cierto que encarcelado en sus debates internos, en particular sobre la relación entre el estado y las comunidades autonómicas no es un contexto que favorece la emergencia de un proyecto y una ambición única y clara a proyectar en el mundo.

A la izquierda: entre el modelo federal del PSOE y el modelo confederal del PSC, que se enfrenta por ejemplo sobre la financiación entre el Estado español y Cataluña deja poco espacio para un único proyecto sobre la construcción europea.

A la derecha: entre la derecha supuestamente moderada y pro-europea que desea representar Mariano Rajoy, la derecha neofascista de Jiménez de Los Santos, de José María Aznar (asociados al mas antieuropeo Rupert Murdoch), la derecha teocrática de la conferencia episcopal a través del COPE, existe visiones tanto diferentes y tanto contradictorias que es imposible percibir un posible proyecto.

Todo eso implica que España puede aparecer al remolque de los otros, desde el proyecto de constitución de Giscard d’Estaing hasta el pacto de Lisboa de Sarkozy; ciertamente si hubo un único frente derecha e izquierda gubernamental para aceptar estos proyectos, la contribución propia de España sobre estos proyectos siguió siendo muy discreta, demasiado discreta.

Lo que falta para la proyección de España en el mundo: los deberes pendientes.

Europa:

En Francia tuvimos una continuidad desde Giscard d’Estaing hasta Sarkozy, pasando por Mitterrand y Chirac, es necesario reconocer que esta continuidad se basa en un fuerte compromiso sobre los conceptos de la República Francesa del conjunto del pueblo francés.

En España, entre los monárquicos, el Juan Carlistas, los republicanos y los nacionalistas independientes o no independientes, no existe un consenso sobre el modelo de España y el terrorismo de ETA perjudica mucho a la instauración de un debate sereno y libre.

Sin un consenso sobre su identidad propia es difícil adornar una fuerza de propuesta sobre un modelo de la construcción europea y el lugar de España dentro de este modelo.

Para la izquierda: creo que existe un nacionalismo español pero que no se estructuró y no presenta un proyecto capaz de alcanzar un consenso de las fuerzas de izquierdas.

Para la derecha el modelo de nacionalismo español presentado contiene demasiado olores y colores franquistas para alcanzar un amplio consenso.

Por el contrario, los nacionalismos regionales, Vascos y Catalanes se estructuran pero estos proyectos sin embargo o son capaces de tranquilizar y llevar la adhesión del resto de España, y sin embargo estos proyectos siguen sin ofrecer un modelo europeo claro de la relación de un hipotético estado independiente vasco o Catalán en el resto de europea, incluyendo España.

Todo eso implica que no puede existir un discurso y un proyecto claro de la España del futuro en la Europa del futuro, en observador político de España, veo más modelos que partidos políticos ya que en el PP como en el PSOE, existen divergencias importantes sobre este tema.

América Latina

La relación entre Europa y Sudamérica debería ser dirigida por España, por razones históricas. El hecho de que actualmente Europa esté dirigida por una derecha populista que quiere hacer de la inmigración un argumento electoralista, exactamente en el momento o surge una determinada izquierda populista en América Latina, perjudicado mucho a las buenas relaciones entre Europa y Sudamérica.

Es necesario recordar que esta América Latina ha sido siempre el objeto de conflicto de intereses económicos entre las empresas de los Estados Unidos y las españolas. El franquismo, provocando un repliegue sobre el interior de España, dejó mucho tiempo el campo libre a los intereses americanos.

Desde la restauración de la democracia las empresas españolas recuperaron parte del terreno, pero al nivel político España debería ser el portavoz de los intereses sudamericanos en Europa y el portavoz de Europa para el continente sudamericano.

La relación con Estados Unidos

Se debe constatar que la estrategia anterior: Seguir sin condición la estrategia de Bush en su lucha contra el terrorismo, ayudando así a los norteamericanos en su lucha contra el terrorismo islamista, ayudaría en la lucha contra el terrorismo vasco, no tuvo repercusión política: estas dos formas de terrorismo siguen existiendo y además, el primero tomó pie sobre el suelo español.

Y de más no aportó repercusiones económicas importantes en los proyectos de reconstrucción en Afganistán como en Irak, como siempre los ingleses y los americanos se repartieron el pastel.

Las declaraciones de Aznar, indigno de parte de un antiguo Jefe de Estado, en cualquier caso no pueden ser compatibles con una estatura de hombre de estado no permitieron acercamiento entre Bush y Zapatero, cuando la acidez de una derrota pasa ante el interés de la nación, la nación entera paga el pesado tributo.

Es necesario reconocer también que Georges Bush demostró también una actitud poco digna de un Jefe de Estado, España fui un aliado fiel en Afganistán, el Líbano y los Balcanes, más allá de las divergencias políticas, él debería reconocer el país a través de una actitud respetuosa frente al Presidente del Gobierno, aceptar la democracia española que por dos veces elegido libremente a sus representantes.

Pero es cierto que el modelo imperialista americano bajo yacente de los nuevos conservadores se orienta más sobre la imposición de la ley del más fuerte que sobre la legalidad internacional.

Pero sin dar lugar a dudas, la victoria de Barack Obama constituye una esperanza para el mundo progresista, durante muchos años, el mundo entero tendrá la obligación de asumir las consecuencias de la política de Bush; sobre la relación con las poblaciones musulmanes, sobre los cambios climaticos, sobre el equilibrio del mundo.

Sin dudas, la relación futura entre Barack Obama y Zapatero será mejor y llena de respeto hacia la democracia española que en el pasado, y el hecho de que una administración americana más progresista esté al mando debería favorecer mejores relaciones entre EEUU y Europa a través del uno dialoga privilegiado España y EEUU, uno de los pocos países de Europa controlado por progresistas.

Los Balcanes y Asia Menor

No cabe duda de que la posición de España sobre el reconocimiento de la independencia de Kosovo fue dictada esencialmente por el contexto y las condiciones internos de España ante los nacionalismos regionales.

No cabe duda de que la cacofonía actual de los partidos políticos en España sobre la independencia Abjasia y Osetia del Sur es guiada mucho por consideraciones internas.

Se puede estar de acuerdo con el derecho de los pueblos a la autodeterminación sin que eso vuelva ciego en el punto olvidar que se trata de una lucha económica para la independencia energética del mundo occidental, que estos dos países son controlados por un cuarto de generales rusos pro soviéticos jubilados, para una finalidad de integración a la Federación Rusa (como el “Anschluss” de Austria por parte de los Nazis), quien los procesos de declaración de independencia se realizaron sin ninguna garantía democrática.

Finalmente asistimos al resurgimiento de la guerra fría a través de antiguos miembros del KGB al poder que violan la democracia y reduzcan el poder de la prensa independiente, por una parte y una América que violan la declaración universal de los derechos humanos a Guantánamo y no respetan el derecho internacional en Irak.

Los dos crean frentes exteriores para ocultar los problemas interiores.
¿Cuál es el mensaje de España sobre estos aspectos?

Confuso a la derecha, confuso a la izquierda. Cada uno reacciona en funciones de su proyecto político interior, dejando a los otros países europeos la definición de una posición comunes europeas.

A falta de un consenso político sobre los problemas del mundo hoy que serán nuestros problemas mañana, es necesario reconocer que Barack Obama no habría ganado nada en estatura internacional visitando España.

Corresponde a la clase política en su conjunto hacer la demostración de su madurez presentando otra imagen de España en el mundo, una España que tiene un proyecto y un discurso claro y coherente.

Para muchos americanos, España es las playas, los toros y Gaudi, por mi parte demasiado a menudo he dicho que es un país que vale mucho más que el valor que les da sus propios ciudadanos.

La imagen de profesionalismo, el sentido del deber y el sentido del honor de los militares español involucrados en operaciones exteriores debería servir de ejemplo para que este esfuerzo beneficie a la imagen de España en el mundo, a nivel político, cultural y sociológico España debería aportar en Europa y en el mundo una dimensión a la altura de su peso económico y histórico.

Sr. Mariano Rajoy, antes de criticar al Gobierno de la no visita del candidato Barack Obama, un poco de introspección personal y aclaración a la derecha serviría también para demostrar que España puede ser en el mundo otra cosa que un país que está al remolque de los otros países líder.

Sin olvidar que la imagen actual de España, en Europa y en el mundo es bien mejor que tiempo del Gobierno Aznar, imagen de un país responsable, respetuoso de la legalidad internacional, capaz de ayudar al otro sin rechazar sus principios.